Llegué desde Colón junto a mi hermanita Kira cuando las dos estábamos muy débiles y muy delgaditas. Por suerte, encontramos personas que nos ayudaron a salir adelante y hoy somos unas gatitas completamente distintas.
Tengo una colita esponjosa de ardilla y una personalidad muy tierna y tranquila. Después de todo lo que vivimos, ahora estoy lista para encontrar una familia que me cuide, me consienta y me ame para siempre.
Solo me falta un hogar donde pueda sentirme segura y querida de verdad.