Cuando llegaron por uno de nosotros, terminé saliendo yo también entre bolsas y desechos, como pidiendo ayuda sin saber cómo hacerlo.
Desde entonces descubrí lo rico que es sentirme segura, jugar tranquila y recibir caricias. Ahora estoy lista para encontrar un hogar donde me amen para siempre
Soy una bolsita de azucar con miel , llena de pelitos