Tengo 6 años, me rescataron con mis bebes, sin fuerzas y el espíritu roto, víctima de una crueldad que ningún ser vivo merece. Me bautizaron con el nombre de Aurora, porque después de tanta oscuridad, se que estoy destinada a ver la luz de un nuevo amanecer.
Mi recuperación ha sido un testimonio de fortaleza. He superado dos cirugías importantes: una en mi nariz para retirar un pólipo que, afortunadamente, resultó ser benigno, y otra en mi boquita para curar una infección, y extraer los dientes que mantenía quebrados, secuela del maltrato. A pesar de todo este dolor, mi cuerpo ha respondido muy bien, mis exámenes de química sanguínea son perfectos
Estoy completamente recuperada, sana y lista para cerrar un capítulo de dolor. Ahora espero anciosa el premio final a mi valentía: un hogar definitivo donde nunca más me falte cariño y mucho amor