Cuando era apenas una bebé vivía en la calle junto a mi mamá y mis hermanitos. Lamentablemente, los perros de la zona atacaron a mi familia y yo fui la única que lograron rescatar para ponerme a salvo.
Mi mamá fue esterilizada, pero nunca volvió a dejarse atrapar. Yo, en cambio, tuve la oportunidad de crecer segura, rodeada de cuidados y amor.
Hoy soy una gatica hermosa, dulce y lista para encontrar una familia definitiva. Después de un comienzo tan difícil, solo sueño con un hogar donde siempre me protejan y me quieran.