“Mis ojitos cuentan una historia que ya quedó atrás…” 🩷
Llegué siendo apenas una bebé. Tan chiquita que todavía necesitaba muchos cuidados.
La persona que me encontró quería ayudarme, pero no podía hacerse cargo de mí, así que termine en Huellitas.
Estaba muy enferma. Llegué desnutrida, muy flaquita, con diarrea y una infección tan fuerte en mis ojitos que por momentos parecía que no iba a salir adelante.
Pero aquí no se rindieron conmigo.
Con mucho amor, paciencia y tratamiento, poco a poco fui recuperándome. Hoy soy una gatita sana, juguetona y llena de ganas de descubrir el mundo.
Mis ojitos quedaron un poquito achinaditos. No los abro completamente todo el tiempo, porque esa infección dejó su huella. Pero eso no me impide ver la vida con ilusión ni disfrutar cada caricia que recibo.
Dicen que esa es una de las cosas que me hace más especial. Que cuando me miran, es imposible no enamorarse de mí.
Ahora solo me falta una familia que vea más allá de mis ojitos y descubra el enorme corazón que tengo para entregar.
Prometo llenar tu casa de ternura, ronroneos y mucho amor… porque ya sufrí suficiente siendo tan pequeñita.
Ahora solo quiero crecer sabiendo lo que es tener un hogar para siempre