Yo iba a ser solo otra gatita más perdido entre la basura… hasta que alguien decidió detenerse y verme.
Mi rescate empezó buscando a otro bebé, pero entre bolsas, suciedad y miedo, aparecí yo también.
Desde ese día todo cambió. Ya no tengo que esconderme para sobrevivir ni dormir con miedo. Ahora descubrí lo rico que es recibir caricias, tener comida segura y sentirme querido.
Soy una gatita dulce, llena de vida y completamente lista para encontrar una familia. Después de un comienzo tan duro, solo sueño con algo simple: un hogar donde me amen para siempre.”