Soy Gigi y todavía estoy aprendiendo que ya no tengo que tener miedo. 🤍
Tengo aproximadamente 2 o 3 años y durante mucho tiempo mi hogar fue un lugar donde ningún gato debería vivir.
Estaba en una zona muy peligrosa, prácticamente sobre una vía transitada, rodeada de ruido, movimiento y riesgos. Allí sobrevivía como podía. Probablemente me tenían simplemente para cazar ratones y, por las noches, una persona que pasaba por el lugar se preocupaba por dejarme algo de comida.
Hasta que un día mi vida cambió y me rescataron.
Pero salir de la calle no significa olvidar inmediatamente todo lo vivido.
Soy una gatita nerviosa y algunas cosas todavía me asustan. Los movimientos bruscos, los objetos que caen, demasiado ruido o mucho ajetreo pueden hacerme sentir que nuevamente tengo que protegerme.
Por eso no estoy buscando cualquier casa. Estoy buscando MI casa.
Una casa tranquila, preferiblemente sin niños pequeños, donde entiendan que conmigo hay que ir despacio. Donde nadie me obligue a confiar, sino que me den el tiempo necesario para descubrir que estoy segura.
Porque detrás de esta gatita miedosa hay una Gigi que simplemente necesita aprender algo que probablemente nunca conoció:
cómo se siente vivir sin miedo. 🥹
No necesito una familia perfecta.
Necesito una familia paciente.
De esas que saben que ganarse el amor de un animal que ha tenido miedo toda su vida puede tomar un poquito más de tiempo… pero cuando finalmente sucede, vale absolutamente todo. 🏡🤍