Tenía apenas 4 semanas cuando me encontraron sola en plena Avenida Centenario, en Costa del Este. Era tan pequeñita que me quedé inmóvil del miedo, como una bolita perdida en medio de todo.
Cuando llegué a mi nueva casa temporal estaba aterrada. Tanto, que pasé dos días escondida dentro del hueco de la conexión del inodoro del baño. Nadie podía sacarme de ahí. 🙈
Pero con paciencia, amor y muchos cuidados, empecé a confiar.
Hoy soy una gatita completamente diferente. Me encanta que me carguen, ronroneo apenas me toman en brazos y muchas veces le toco la cara a mi humana con mi patita para darle cariño. 🥹
También adoro a otros gatos. Siempre quiero jugar con ellos y, cuando llega la hora de comer, me gusta compartir el plato con algún amigo. Nunca entiendo por qué cada uno quiere comer en el suyo si juntos sabe mejor. 😂
Dicen que soy muy cariñosa y obediente. Reconozco mi nombre, conozco perfectamente mi rutina y todas las noches corro escaleras arriba hasta mi cuarto cuando veo que preparan mi comida. Ahí duermo tranquila toda la noche.
Ahora estoy buscando una familia para siempre. Me encantaría tener uno o más hermanos gatunos, o una persona que disfrute tanto del cariño como yo disfruto darlo.
¿Crees que podríamos ser la familia perfecta el uno para el otro? ❤️🐾